miércoles, marzo 24, 2010

Los Conservadores No Quieren Esperar

(Publicado en The Clinic, el 18 de Marzo de 2010)

En Chile, la Iglesia y el Estado fueron formalmente separados en 1925. Esta separación se mantuvo con casi las mismas palabras en la Constitución Política de 1980. El articulado en cuestión garantiza la libertad de culto y el libre ejercicio en Chile, en igualdad de condiciones, de todas las religiones que no ofendan los siempre informes conceptos de “la moral, buenas costumbres y orden público”. La Ley de Cultos (19.638) garantiza la no discriminación de las personas en virtud de sus creencias religiosas así como su facultad (pero no derecho) de recibir adiestramiento religioso en la fe elegida y, más importante, de no ser obligados a participar en actos de culto o a recibir asistencia religiosa contraria a sus convicciones. En principio, esto debería implicar que el Estado no actúe de forma alguna en materia religiosa pues, en cuánto se avala o protege una forma de religión la igualdad entre las creencias se ve vulnerada. Si el Estado decide la enseñanza del culto Jedi en las escuelas, ¿no vulnera eso el principio de no discriminación en contra de los católicos o los seguidores del Monstruo del Espagueti Volador? Al cabo, estos niños estarán directa o indirectamente expuestos en sus escuelas a una religión que no es la que han elegido o profesan.


El 12 de Marzo, luego de la Oración Ecuménica el nuevo ministro de Educación Joaquín Lavín declaró su interés en fortalecer la enseñanza de la religión en Chile en concordancia con lo expresado por el Arzobispo de Santiago en cuanto “…en Chile hay una nueva ley de Culto que establece que si un determinado número de niños pide que se hagan clases de una religión determinada, nosotros queremos hacerlo” Debo confesar que no sé a qué ley se refiere Lavín ya que la que comúnmente se denomina Ley de Cultos no contempla esta posibilidad. Sí es curiosa la fraseología que, en rigor, no dice nada pero dice mucho. Si un determinado (¿determinado por quién?) número de niños solicita una clase de religión eso no tiene efecto alguno ya que la decisión corresponde, según ley, a los padres de los hijos no emancipados. Pero supongamos que Lavín desea aplicar el principio de Vox Populi y que una horda de Pingüinos aparece en su oficina solicitando clases de Brahmanismo. El quiere hacerlo… ¿hacer qué? Nada dice que haya obligación alguna de ofrecer clases de hinduismo, la ley establece la facultad pero no el derecho de recibir dicha formación. Las palabras de Lavín sólo lo obligan a querer ofrecer clases de hinduismo, no a ofrecerlas.


La ley chilena (D.S. 924) indica que la enseñanza de la religión en Chile debe ofrecerse en forma obligatoria en todos los colegios pero es opcional para los alumnos, la religión a enseñar puede ser cualquiera que no atente contra el mismo criterio informe anterior agregando un “sano humanismo” que supongo debe limitar un tanto a la cienciología dianética. En todo caso, la misma ley estipula que el Ministerio de Educación debe aprobar los programas de estudio lo que puede llevar a situaciones delirantes como que el ministerio apruebe simultáneamente un programa de ciencias que sostenga la validez de la teoría de la evolución y uno de religión que la niegue completamente. Un texto aprobado por el Ministerio puede sostener la divinidad de Jesús de Nazareth y otro texto también visado por el Ministerio sostener que se trata sólo de un profeta mayor.


Si lo anterior no le parece grave sí debería preocuparle que en un país en que la iglesia está separada del Estado se usen recursos públicos para la enseñanza de la religión. Lo mismo da si son todas las religiones sin distinciones ni preferencias (evento imposible de verificar) o una en particular y no dudemos de cual Lavín y su sector preferiría enseñar, partiendo por el llamado de Gonzalo Rojas en El Mercurio del 10 de Marzo a que el Ministerio de Educación ordene a los profesores “enseñar verdades y no dudas”.


En una discusión privada post terremoto alguien lanzó la idea que era mejor dar una tregua, que el liberalismo pasara a segundo plano mientras las necesidades básicas de muchos chilenos no estén satisfechas. En un acto paradojalmente profético, la conclusión fue articulada parafraseando a Juan Pablo II: “El liberalismo puede esperar”. La asonada de Lavín demuestra que la conclusión fue errada: el conservadurismo no está dispuesto a esperar.

viernes, marzo 05, 2010

Don Ricardo...

Acabo de leer en Twitter la siguiente reflexión "Yo era de los que ni siquiera saludaba al conserje, pero él fue el primero en tenderme una mano esa noche" bueno, no es mi caso... Aunque he insistido para que mi mujer haga lo mismo, soy el único de la familia que se sabe el nombre de todos nuestros conserjes y nocheros, siempre los saludo y a todos les pregunté como les fue con el temblor en sus casas. A todos menos a uno...

La noche del terremoto estaba de nochero Don Ricardo. Cuando llegué al primer piso a mirar cómo estaba el edificio (no es que sepa mucho de estructuras, pero reconozco una rotura de mampostería de una grieta) Don Ricardo fue el primero en hablarme. Luego, durante la noche, Don Ricardo se paseó por todo el edificio ayudando vecinos que decidían irse, cortando el agua de departamentos donde se rompieron cañerías por termos que salieron a caminar, etc. Al lado de la puerta de mi departamento, justo al frente de la puerta que da acceso a los medidores de agua, hay una mancha de sangre: Don Ricardo se rompió la rodilla con un alambre al cerrar la llave de paso del departamento de enfrente que producto de una rotura estaba inundando el piso de más abajo...

A pesar de todo esto, no le he dado las gracias a Don Ricardo por su trabajo esa noche. ¿Por qué? Bueno, porque no he vuelto a verlo. Dos días después del terremoto explotó un aneurisma en el cerebro de Don Ricardo y, desde entonces, está hospitalizado en el instituto de neurocirugía. Dos días le peleó Don Ricardo a la muerte y ayer fue operado del cerebro. Aparentemente, todo salió bien, habría recuperado la conciencia y reconocería a los suyos. Acá en el edificio los vecinos nos pusimos de acuerdo y aportamos algún dinero para ayudarle a solventar sus gastos mientras se recupera. Me da vergüenza no haber sido yo el que comenzó la campaña.

En fin, cuando vuelva Don Ricardo le voy a dar las gracias por todo lo que hizo esa noche... por ahora, taparé la mancha de sangre frente a mi puerta con el limpiapiés. No se le vaya a ocurrir a alguien limpiarla.

Formando al voluntario del mañana.

Si hay algo que todos los chilenos tenemos garantizado al nacer, además de un número de RUN, es que durante nuestra vida nos tocará vivir al menos una catástrofe natural. A mi generación ya le han tocado varias: inundaciones, aluviones, tres terremotos, etc. Así es nuestro país y sospecho que parte importante del modo de ser chileno deriva de este permanente estar condicionado por la naturaleza de nuestra tierra.

Los terremotos son fuente de ejemplo y aprendizaje inagotable, los profesores de macroeconomía hablarán de efecto reactivador, inversión, coordinación de expectativas; los profesores de micro hablaremos de cambios en la razón capital/trabajo, tasas de retorno al capital y movimientos de demanda; los profesores de finanzas explicarán los movimientos de tasas de interés de corto y largo plazo, la inversión de la curva de retornos, etc.; los profesores de ingeniería estructural, arquitectura, mecánica de suelos y fatiga de materiales usarán por años fotos de este terremoto para mostrar como se ven las cosas cuando salen o se hacen mal y como se ven cuando salen o se hacen bien. Y, espero, nuestros políticos aprenderán algo sobre como organizar un sistema de manejo de emergencias que funcione razonablemente.

Yo también he tratado de hacer de este terremoto una experiencia de aprendizaje, pero no en la sala de clases sino en mi hogar. Los padres que son religiosos tienen una forma fácil de inculcar en sus hijos la solidaridad: Dios lo manda. Para los que somos ateos la tarea es un poco más difícil, por lo mismo he tratado de sensibilizar a mi hijo mayor respecto al dolor humano. Lo he llevado a centros de acopio de ayuda, lo llevé a comprar las cosas que donamos y planeo sentarlo un rato a ver la Teletón conmigo esta noche. Sobretodo, quiero que entienda por qué la labor de los jóvenes voluntarios es tan importante. Yo hice esa pega de ordenar y distribuir donaciones un par de veces en mi colegio y su madre la hizo en la U para los aluviones, de esa experiencia le contamos cosas: las buenas, actos de generosidad impresionantes, y las malas como la gente regalando trajebaños o colchones sucios. Tratamos de transmitirle que quien dona algo inútil no sólo ataca la dignidad de quien podría recibirlo sino también afecta a su propia dignidad.

Se han generado conversaciones interesantes. Especialmente cuando le dije que, para la próxima catástrofe, cuando el sea más grande, me gustaría mucho verlo haciendo el trabajo de los jóvenes a los que entregamos nuestras donaciones... Espero hacer bien esta parte de mi pega, nuestros hijos tienen garantizado que les tocará vivir otro desastre en el futuro, es parte del ser chileno el preocuparse de formar los voluntarios del mañana.

sábado, enero 16, 2010

Jugando a las proyecciones

Primero el Disclaimer: Esto es un divertimento, no tiene como objetivo hacer ninguna predicción exacta o inexacta respecto a los resultados de las elecciones del 17 de Enero, ni siquiera yo lo considero un ejercicio demasiado serio.

En pos de la transparencia, debo señalar que voté por Marco Enríquez-Ominami en la primera vuelta y, aunque hasta hace pocos días pensaba anular en la segunda vuelta, la mal llamada “agenda valórica” de la derecha me ha convencido de votar por Eduardo Frei en la segunda vuelta.



Introducción y metodología

El presente ejercicio está basado en comparar los resultados electorales de la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 2005 con las de la primera vuelta del 2009, la idea es construir una matriz de transición que estima el porcentaje de votantes de cada candidato en 2005 que optó por cada una de las alternativas disponibles en 2009. La metodología usada es la misma empleada en los trabajos de Engel y Del Pino (2000) y Engel y Hernando (2001).

La muestra empleada incluye las 70 comunas con mayor número de mesas las que representan poco más del 58% de la votación total. La lista completa de comunas y el número de mesas está disponible vía email al autor. El siguiente cuadro presenta una comparación entre las votaciones obtenidas por cada candidato en cada elección y el porcentaje obtenido a nivel nacional, el objetivo es mostrar que la muestra elegida es razonablemente representativa.

Tabla 1: Comparación Muestra/Nacional


MuestraNacional
Primera vuelta 2005

Sebastián Piñera25.20%25.41%

Michelle Bachelet46.00%45.96%

Tomás Hirsch6.15%5.40%

Joaquín Lavin22.65%23.23%




Primera vuelta 2005

Jorge Arrate6.83%6.21%

Marco Enríquez-Ominami21.41%20.13%

Sebastián Piñera43.36%44.05%

Eduardo Frei28.40%29.60%
Fuente: Cálculos propios


Resultados

El siguiente cuadro, presenta la matriz de transición estimada. Los números entre paréntesis corresponden a la desviación estándar del estimador.

Tabla 2: Matriz de Transición

Primera Vuelta 2009






Primera vuelta 2005
ArrateME-OPiñeraFrei
Piñera1.6%12.8%67.8%0.0%

(2.44%)(5.72%)(8.27%)(7.00%)
Bachelet9.2%30.4%5.9%43.6%

(1.25%)(2.92%)(4.46%)(3.61%)
Hirsch44.0%35.8%0.0%0.0%

(4.57%)(10.96%)(17.22%)(13.65%)
Lavín0.0%7.4%80.5%12.7%

(2.49%)(5.85%)(8.49%)(7.19%)
Nulo0.0%0.0%0.0%73.3%

(9.82%)(22.81%)(35.61%)(28.36%)
Blanco0.0%0.0%0.0%0.0%

(14.42%)(33.14%)(52.24%)(41.05%)
Fuente: Cálculos propios



Lo que esta matriz hace es tratar de identificar el porcentaje de personas que, en estas mesas, habiendo votado por un candidato en particualr en 2005 votó por un candidato dado en 2009. Por ejemplo, esta matriz implica que un 9.2% de quienes votaron por Michelle Bachelet en diciembre de 2005 votaron por Jorge Arrate en 2009, y que el 80.5% de quienes votaron por Joaquín Lavín en 2005 lo hicieron por Sebastián Piñera en 2009. Ninguno de los votantes de Lavín habría votado por Jorge Arrate.

La matriz presentada predice que, en estas mesas, Jorge Arrate debió obtener un 6.69%, Marco Enríquez un 21.67%, Sebastián Piñera un 42.91% y Eduardo Frei un 28.73% si se comparan estos resultados “predichos” con los presentados en la Tabla 1 se ve que el modelo hace un trabajo razonable en ajustarse a los resultados reales. A nivel nacional, el resultado también es bastante aceptable.

El recíproco de la Tabla 2 se muestra en la Tabla 3 que corresponde al porcentaje de los votos obtenidos por cada candidato en la Primera vuelta del año 2009 y que han sido “heredados” de cada opción en la Primera vuelta del 2005. La Tabla 3 implica entonces que, mientras el 10.44% de los votos obtenidos por Marcos Enríquez-Ominami corresponden a gente que en 2005 votó por Tomás Hirsch, Eduardo Frei fue incapaz de atraer ninguno de esos votos para sí. Sin embargo, Eduardo Frei si resultó ser la alternativa más atractiva para algunos votantes de Lavín en 2005. Estos votos representan el 10.95% de los obtenidos por Eduardo Frei en la muestra.

Tabla 3: Aporte de Transiciones a Candidatos

ArrateME-OPiñeraFrei
Piñera5.61%15.29%43.94%0.00%
Bachelet57.46%66.28%6.97%76.07%
Hirsch36.93%10.44%0.00%0.00%
Lavín0.00%8.00%46.91%10.95%
Nulo0.00%0.00%1.47%7.13%
Blanco0.00%0.00%0.72%5.86%
Fuente: Cálculos propios



Esta matriz, combinada con algunos supuestos, se puede usar para “predecir” algunos resultados de interés. Un conjunto general de supuestos que usaré en el resto de esta exposición es:
  1. La matriz de transición estimada para esta muestra es representativa de todos los votantes del país.
  2. Las preferencias de los votantes inscritos entre 2005 y 2009 y que, por lo mismo, no fueron incluidos en la muestra son similares a las preferencias de todos los electores inscritos hasta 2005.
  3. No habrá cambios importantes en la votación de Enero de 2009 tanto en términos de preferencias de los votantes como en el número de los mismos que irá a votar.

A continuación, presento 2 escenarios posibles que agregan supuestos a los tres presentados arriba.

Escenario 1: Transferencia Completa

En este escenario, asumiré que todos los votantes de MEO y Jorge Arrate se repartirán a los dos candidatos restantes de acuerdo a cercanía ideológica. Esto quiere decir que:
  1. Todos quienes votaron por Jorge Arrate votarán por Eduardo Frei.
  2. De entre quienes votaron por MEO, aquellos que votaron (o habrían votado) por Joaquín Lavín o Sebastián Piñera en 2005 votarán por Sebastián Piñera en 2009 y que todos los que habrían votado por Michelle Bachelet o Tomás Hirsch lo harán por Eduardo Frei.
  3. Todos quienes votaron por Sebastián Piñera o Eduardo Frei en la primera vuelta, mantendrán su voto en la segunda vuelta.

Este conjunto de supuestos más los tres expuestos anteriormente predicen los siguientes resultados (presentados para tres posibilidades de porcentajes de votantes de MEO votando nulo¸ asumidos uniformenente distribuidos).

Tabla 4: Escenario con Transferencia Completa

1er Escenario: MEOS no anulan
2o. Escenario: Anula 10%
3er. Escenario: Anula 25%










PiñeraFrei
PiñeraFrei
PiñeraFrei
Arrate0430824
0430824
0430824
ME-O3252051071450
292684964305
243904803588
Piñera30565260
30565260
30565260
Frei02053514
02053514
02053514










33817313555788
33492103448643
33004303287926
Total48.75%51.25%
49.27%50.73%
50.09%49.91%



Este cuadro implica que, bajo estos supuestos si ninguno de los que apoyaron al diputado díscolo anula, Eduardo Frei debería ganar la elección con alguna holgura: 51.25% de los votos debieran ir para él. Pero Frei incluso tiene alguna chance si el 10% de los que votaron por MEO decide anular o se abstiene de votar. En ese caso gana con el 50.73% de los votos, unos 100,000 votos de diferencia sobre Piñera. En cambio, si el 25% de los votantes de MEO decide anular el elegido sería el candidato de la Coalición por el Cambio por un escueto margen de 12,500 votos.
Aunque este resultado parece darle la razón a la cantinela repetida hasta el hartazgo que votar nulo es similar a apoyar a Piñera es importante entender que esto se debe únicamente a que el porcentaje de votos que Frei puede capturar de MEO es más alto que el que Piñera puede capturar. En simple, mientras un votante MEO elegido al azar tiene una probabilidad de 0.75 de declararse ideológicamente más cercano a Frei (o, al menos, a la Concertación) esa probabilidad se reduce a un 0.25 para Piñera y la Coalición por el Cambio. En consecuencia, un votante MEO que se abstiene de mostrar una preferencia es equivalente a quitarle 0.75 votos a Frei y 0.25 votos a Piñera. Este dato pone en duda la racionalidad de la decisón del compando del senador DC de hostilizar permanentemente a los votantes MEO en primera vuelta y muestra que estuvieron acertados en su diagnóstico de la campaña de segunda vuelta de evitar que los votantes de MEO anularan.

Escenario 2: Transferencia Parcial

En este escenario, a los tres supuestos generales agrego el supuesto que los votantes se redistribuyen entre alternativas de acuerdo a la matriz de transición presentado anteriormente restringida al conjunto de alternativas disponibles en la segunda vuelta. Es decir, los votos se reparten desde su “origen” (alternativa en 2005) en la misma proporcion en que lo hicieron entre Frei y Piñera en la primera vuelta.
Para clarificar este supuesto, notemos que la matriz implica que 5.9% de los votantes de Bachelet votaron por Piñera mientras 43.6% lo hizo por Frei. Es decir, por cada votante de Bachelet en 2005 que eligió a Piñera, 7.4 votantes se inclinaron por Frei. Lo que mi supuesto implica es que los votantes de Bachelet en el 2005 que el 2009 eligieron a MEO votarán en Enero de 2010 de la misma forma (proporciones) que lo hicieron el resto de los votantes de Bachelet. Es decir, por cada uno que elija a Piñera, 7.4 elegirán a Frei.
La Tabla 5 muestra los resultados predichos para este escenario para dos niveles de abstención o anulación (uniforme) por parte de los votantes MEO.

Tabla 5: Escenario con Transferencia Proporcional

1er Escenario: MEOS no anulan
2o. Escenario: 10% anula







PiñeraFrei
PiñeraFrei
Arrate0430824
0430824
ME-O420049976606
378044878945
Piñera30565260
30565260
Frei02053514
02053514







34765753460944
34345703363283.5
Total50.11%49.89%
50.52%49.48%


Si este escenario es el correcto, entonces Sebastián Piñera tiene ganada la elección por un margen de, al menos 16,000 votos. Este margen sólo crece si más votantes de MEO se abstienen de votar o marcar preferencia.

Conclusión

Los dos escenarios presentados son, en cierta forma, casos extremos de lo que podría ocurrir el 17 de Enero de 2009. Y ambos generan resultados distintos: En uno el senador DC se convierte en presidente por un margen de, a lo más, 150,000 votos en el otro el abanderado de la derecha es electo presidente con un margen de, al menos, 16,000 votos.
Es difícil, sin más información, señalar cuál de los dos escenarios presentados es el más probable. Algún análisis holístico de las encuestas disponibles parece indicar que los votantes de MEO son ideológicamente menos comprometidos (a falta de una mejor palabra) que los votantes de los otros candidatos (Arrate, Frei o Piñera). Si ese es el caso, entonces el segundo escenario es más probable y una victoria (ciertamente estrecha) de Piñera parece el caso más probable.
Sin embargo, otra lectura de las encuestas indicaría que los votantes MEO están menos comprometidos con ideologías formales pero muy comprometidos con ideas y valores (democracia, libertades personales, independencia moral) que sienten propias. Si ese es el caso, un escenario con transferencia prácticamente completa me parece lo más razonable, y una victoria del candidato de la Concertación es posible aunque bastante estrecha (entre 40,000 y 60,000 votos).

Referencias
Del Pino, G. y Engel, E. (2000). “¿Por qué ganó Lagos?”, El Mercurio, pág. A2, 10 de febrero.

Engel, E. y Hernando, A. (2001). “Chile: ¿Dos o más bloques?”, Perspectivas en Politica, Economía y Gestión, , Vol. 9, Nro. 2.

jueves, enero 07, 2010

Consiguiendo datos en Chile: Un desahogo.

Quizás una de las tareas más frustrantes a las que se enfrenta quien desee hacer investigación aplicada en Chile es tratar de conseguir la información necesaria para conducir un estudio. La frustración es doble cuando se sabe que la información está disponible y que es sólo la voluntad de entregar acceso a la misma (preservando el debido secreto estadístico, por supuesto) lo que falla.

A principios de Noviembre de 2009 solicité a ENAP información sobre los precios de paridad para gasolinas de distintos octanajes. Esta información es vital para el funcionamiento del sector en Chile ya que son estos precios los que se usan para calcular los precios de las gasolinas a distribuidores, el monto de impuesto específico a los combustibles y el aporte del fondo de estabilización de precios del petróleo. Sin embargo, ENAP no publica una serie de los precios de paridad, peor aún, en las tablas diponibles en las páginas web de ENAP o la CNE se encuentran precios de paridad distintos y no comparables entre si (promedio por octanaje, puesto en Concón en un caso, y 93 octanos puesto en Maipú en el otro).

Una semana después, de mi solicitud se me contestó que ésta “no ha lugar” la explicación, literalmente: En ENAP trabaja muy poca gente y no tienen tiempo para ser ayudantes de investigación de nadie... Un poco ofensivo, pero válido EXCEPTO porque los precios de paridad son generados por la empresa con dineros públicos en el específico cumplimiento de su rol. Ergo, sujetos a Ley de Transparencia.

El 11 de Noviembre de 2009 presenté un recurso en contra de ENAP ante el Consejo de Transparencia, después de 5 semanas sin novedad llamé para preguntar el estado de mi caso. Se me contestó que se había estudiado y se había acogido (es decir, me encontraron la razón en el sentido que la información debe ser entregada) y se redactó la carta solicitando los datos a ENAP o, en su defecto, una explicación de porqué la negaba. La carta entró a contraloría del Consejo el 17 de Noviembre. Y ahí está hasta hoy. No tienen capacidad para despachar las cartas. En suma, es lo mismo que si la Ley de Transparencia no existiera.

El 20 de Diciembre solicité al SERVEL los datos de las elecciones presidenciales del 2005 y 2009 (primera vuelta) por mesa. Esta no es información demasiado sensible y, de hecho, está disponible en formatos muy poco amigables (ya que no permiten cruces) en la página del TRICEL. Desde el SERVEL (Ministerio del Interior) me informaron que debía solicitar la información directamente al TRICEL lo que hice, vía carta entregada por mano, el día 28 de diciembre. Ayer, por mensaje electrónico recibí la respuesta: “debido a que la información está publicada en la página web, se decide no dar curso a la solicitud”. Todo perfectamente correcto, pero me obliga a seguir un camino larguísimo para conseguir los datos: debemos convertir a planilla de cálculo unos documentos pdf gigantes y copiar manualmente la salida HTML de su base de datos a otra planilla de cálculo. En resumen, tres o cuatro días de tiempo perdido, porque el TRICEL no quiso hacer dos consultas en su base de datos, operación que les habría tomado el mismo tiempo que se gastaron en escribirme la carta de rechazo.

Tengo otra historia tratando de conseguir datos de la Super Intendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) pero es muy similar a las otras dos: alguien tiene los datos, se sienta en ellos y no permite que nadie los use.

Esta es la historia de terror que enfrenta un investigador aplicado en Chile, permanentemente chocando con murallones infranqueables. Incluso la institucionalidad que se supone debe proveernos de una escalera para saltar los muros y garantizarnos acceso a alguna información arrastra los pies y no cumple con su objetivo. Así es como no avanzamos y así es como no llegaremos a ninguna parte.



Update: Los benditos archivos .pdf del TRICEL están protegidos por lo que no permiten la extracción de los datos. ¿Qué esperan, que imprima las 601 páginas, las escanee y les pase OCR? El origen del .pdf es: Acrobat PDF Maker for Excel ¿Qué les cuesta entregarme las planillas originales?

martes, diciembre 22, 2009

Mi voto el 17 de Enero.


Mucha gente me ha preguntado ¿Cómo vas a votar por Walt Disney el 17 de Enero? Por lo mismo, he decidido crear el facsímil para que vean como. En caso que se lo estén preguntando, me demoro menos de un minuto en hacerla (tiempo permitido por ley para permanecer en la cámara secreta) y pienso llevar una goma de borrar en el bolsillo por si me equivoco.

Ahora... Si quieren saber porqué voy a votar por Walt Disney, entonces ¡formulen bien la pregunta!

Ah! En caso que no lo sepan, este voto cuenta como nulo.

viernes, diciembre 18, 2009

Chile en la OCDE: Después de los Abrazos

Cuánto impacto tenga esta noticia en el desarrollo futuro de Chile depende fundamentalmente de nosotros, de nuestra capacidad de adoptar las prácticas que promueva el foro, de ser receptivos ante sus sugerencias y de atrevernos a implementar las sugerencias que recibamos

(Columna publicada en El Mostrador, 18 de Diciembre de 2009)

El ingreso de Chile a la OCDE se ha comparado a una invitación a participar en un club ultra exclusivo, a recibir un certificado de “país grande” o con una clasificación al mundial. Lo cierto es que no es ninguna de esas cosas. Es un club, cierto, pero no es tan exclusivo y no certifica nuestra mayoría de edad. Sí reafirma que Chile es un país comprometido con la democracia, el desarrollo, la transparencia y el libre comercio. Y que, además, satisface los estándares del foro sobre buenas prácticas, instituciones, generación de estadísticas, gobiernos corporativos y secreto bancario, entre otros.

Ciertamente, aunque la analogía es fácil de entender en medio de la euforia por nuestra clasificación a Sudáfrica, lo cierto es que entrar a la OCDE no es como clasificar a un campeonato mundial de fútbol. Esta última metáfora es particularmente desafortunada puesto que sugiere competencia. Tanto es así que inmediatamente algunos comenzaron a sugerir que Chile debería “prepararse para jugar de igual a igual” o “tratar de pasar a segunda ronda” o, al menos, “ganar un partidito”. Lo cierto es que la OCDE no se trata de competencia sino de cooperación. Es un foro donde se estudian, analizan y sugieren mecanismos y políticas que permitan a cada país fortalecerse y superar sus debilidades. En este sentido, entrar a la OCDE es de primera importancia no por lo que certifica en términos del camino recorrido sino por las oportunidades que representa en términos del camino que podemos comenzar a recorrer.

La OCDE representa una enorme oportunidad para adoptar las mejores prácticas en términos de diseño y evaluación de políticas públicas al mismo tiempo que otorga el acceso a paneles de expertos del más alto nivel que generarán sugerencias en áreas tan variadas como macroeconomía, finanzas, educación, innovación y desarrollo sustentable.

Publicaciones recientes de la OCDE incluyen, por ejemplo, guías sobre el mejoramiento y la transparencia de sistemas tributarios, análisis de las potencialidades de desarrollo de las regiones chilenas y un estudio en profundidad sobre el sector educacional superior chileno. Este último correctamente identifica el problema de la falta de equidad en el acceso a la educación superior (por nivel de ingreso y género) como el principal desafío que Chile debe solucionar en su ruta al desarrollo y entrega variadas recomendaciones para avanzar en la dirección de asegurar que todos los jóvenes talentosos tengan posibilidades de asistir a una institución de educación superior.

En esencia, entonces, el ingreso a la OCDE no tendrá un impacto inmediato en nuestra calidad de vida más allá de la mejora natural en nuestro ego al ser los primeros aceptados en nueve años y los primeros que completaron el proceso de los cinco países que fueron invitados en 2007. Lo cierto es que cuánto impacto tenga esta noticia en el desarrollo futuro de Chile depende fundamentalmente de nosotros, de nuestra capacidad de adoptar las prácticas que promueva el foro, de ser receptivos ante sus sugerencias y de atrevernos a implementar las sugerencias que recibamos y que estarán, por su propia naturaleza, enfocadas a objetivos de plazos más largos que los que típicamente considera nuestro ciclo político.

La entrada a la OCDE no es tanto la salida de un proceso de desarrollo sino la entrada a una nueva etapa que, si sabemos aprovechar, nos dará el impulso final para alcanzar a las otras naciones miembros en términos de ingreso y desarrollo. De nosotros se requiere la voluntad de aprovechar las oportunidades que se nos presenten. Después de la hora de los abrazos, viene la hora del trabajo duro.

jueves, diciembre 17, 2009

Jornada Escolar Completa: El Transantiago... 10 años antes.

“Si queremos calidad en nuestra educación, necesitamos más tiempo de nuestros alumnos en clases; más tiempo para que los profesores trabajen en los aspectos pedagógicos y de reforma curricular; más tiempo para actividades de apoyo al trabajo y recreación de los alumnos…”

Así anunciaba el presidente Frei el 21 de mayo de 1996, la creación de la Jornada Escolar Completa (JEC). Hoy, un alumno de un colegio público o particular subvencionado pasa un 35% más de tiempo en la sala de clases que el alumno promedio del club de los países ricos de la OCDE.

Llama la atención lo lacónico del anuncio que comunicaba al país una de las reformas educacionales más importantes de las últimas décadas. Más aún, debe llamar a reflexión la vaguedad con que se enuncian sus propósitos y cómo, al menos en apariencia, algunos resultan sospechosamente contradictorios: si se pretendía apoyar las actividades de recreación, ¿no debieron exigirse más horas extra en actividades recreativas en lugar de en clases?

Trece años después de este anuncio, ¿dónde estamos? Lamentablemente, no muy lejos. Evaluaciones serias disponibles dicen que los alumnos de colegios con JEC han mejorado marginalmente sus puntajes SIMCE en lenguaje. En matemáticas o ciencias, no hay beneficio alguno. En el área recreativa, quedémonos con la voz de los pingüinos que señalan que la JEC ha sido, solo “más de lo mismo”.

En los retornos indirectos, hay cierta evidencia que las madres de los niños que van más horas al colegio tienen entre un 3 y 4.5% más de probabilidades de entrar al mercado laboral, lo que tiene un efecto significativo en ayudar a algunas familias a salir de la pobreza. Hoy niños y adolescentes pasan más tiempo en el colegio y menos en la calle, lo que podría tener un efecto en la delincuencia juvenil pero no contamos con una evaluación de este aspecto de la reforma. En definitiva, sospecho que los retornos han sido modestos.

¿Qué hay de los costos? La JEC genera costos de dos formas: los colegios debieron invertir en infraestructura para implementar el programa y, para mantener los mismos alumnos más tiempo en el colegio haciendo “más de lo mismo”, se requieren más profesores, inspectores, etc. que se financian con una subvención más alta. Una estimación simple pero conservadora arroja que se han gastado del orden de 5.000 millones de dólares en la JEC desde 1998 y que se seguirá gastando, en valor presente, el equivalente a 9.000 millones más. En total, 14.000 millones de dólares, casi tres veces lo que costará el Transantiago hasta el 2014. ¿No podría haberse hecho algo mejor por la educación de nuestros niños con esos recursos? Posiblemente, pero nunca lo sabremos.

La JEC es otra oportunidad desperdiciada, otro paso perdido en el camino por proveer una educación de calidad a nuestros jóvenes y niños. ¿No habría sido mejor destinar parte de los recursos a investigación seria, con trabajo de campo e implementaciones piloto que permitieran evaluar y diseñar mejor la política antes de generalizarla? A lo mejor habríamos aprendido algo y producido realmente un cambio cualitativo en la educación. Tampoco, como comprobaríamos menos de una década más tarde, se aprendió la lección respecto a la necesidad de diseñar y evaluar convenientemente políticas públicas masivas de alto impacto.