martes, mayo 09, 2006

Más duros de lo que esperábamos... (Lo que no te mata II)


El 18 de Mayo de 1981 el Centro de Control de Enfermedades (CDC, en inglés) publicó un artículo alertando sobre cinco casos de un poco común tipo de pneumonía que había causado la muerte a hombres homosexuales de la ciudad de San Francisco que exhibían niveles anormalmente bajos de respuesta inmunológica. El síndrome, bautizado primero como GRID (Gay Related Immune Disease) pasó luego a ser conocido como AIDS, cuando se comprobó que más de la mitad de los afectados registrados correspondían a mujeres y hombres heterosexuales.
Aunque la administración de Reagan no reconoció el SIDA como un problema de salud pública real hasta 1987 (En 1983, Pat Buchanan, entonces asesor de la presidencia llegó a decir en una intervención pública: "Pobres homosexuales, ellos decidieron atentar contra la naturaleza... y ahora la naturaleza encontró una forma de resarcirse"), para entonces los apocalípticos de siempre hablaban del SIDA como la enfermedad que mataría a la mitad de la población mundial (mucho como la gripe aviar, hoy por hoy)...
Hasta la fecha, el SIDA ha causado la muerte a 25 millones de personas en todo el mundo y continua y continuará matando sólo en los países más pobres, porque, hoy en día en los países más ricos, nadie muere de SIDA. Pero también para los países del tercer mundo hay esperanza: recientes estudios muestran que drogas genéricas producidas por una fracción del costo en India son bastante efectivas para controlar la replicación del virus (primera línea de defensa para los infectados), estudios en Africa muestran que los hombres circuncidados tienen menos posibilidades de contagiarse y transmitir la enfermedad y, por último, se han reportado grupos de personas en países nórdicos y mediterráneos que son inmunes al virus, gracias a una mutación (aparentemente es totalmente inocua) carecen de una de las proteínas que el virus usa para "anclarse" a los linfocitos... life finds its way.


El 26 de Abril de 1986, un experimento mal supervisado provocó el accidente nuclear más importante de la historia. Los cálculos más serios del momento vaticinaban más de 200,000 muertes producidas, directa o indirectamente, por la contaminación radioactiva. Veinte años después, las muertes directamente imputables a Chernobyl no superan las 100,000 y los casos de cáncer que hoy se registran entre los directamente afectados no son, estadísticamente hablando, muy distintos de los que afectan al resto de la población de Ukrania... De acuerdo a un artículo en el National Geographic de Marzo, la vida silvestre en el bosque rojo que rodea la zona del desastre (y que debe su nombre a la extraña coloración rojiza que la vegetación exhibe desde el accidente) ha mostrado un sorprendente nivel de resilencia a la alta contaminación de la zona. Aparentemente life finds its way...



Yo soy un optimista. Para mí eso del laissez faire, laissez aller, laissez passer, le Monde va de lui même tiene mucho más sentido en el cuadro general de la vida que en economía (a decir verdad, le encuentro harto poco valor en economía, porque los seres humanos no nos regimos por estrategias optimizantes de largo plazo: nuestros genes si, pero no nosotros). En el mundo natural, los equilibrios parecen tener una tremenda estabilidad: cuando en 10 millones de años no quede ni el recuerdo más mínimo de la especie humana (al menos no de la especie humana como nosotros la conocemos) no me cabe duda que la tierra seguirá siendo un lugar lleno de vida, posiblemente muy diferente a la vida que nosotros vemos, pero vida y, probablemente, algún arqueólogo del futuro se pregunte acerca de cuan inteligente puede considerarse la vida que lo precedió en el planeta. O puede ser que, como en los libros de Asimov, la humanidad siga adelante y el recuerdo mismo del planeta originario se pierda en el tiempo, para volverse una historia que se cuenta a los niños antes de dormirse... Lo mismo da, lo único cierto es que, incluso yo que soy bastante joven he visto el mundo acabarse un par de veces y lo volveré a ver en el futuro, cuando el calentamiento global pegue aún más fuerte, cuando aparezca la próxima epidemia o cuando en alguna parte algún idiota apriete el botón equivocado en el momento equivocado... Y entonces, aún miraré la historia de nuestro planeta y seguiré siendo optimista y recordaré que life finds its way.

4 Comments:

Blogger Melin said...

cuando ocurrio el accidente tenia como 4 años. Hasta hace dos semanas incluso pensaba que Chernobil habia pasado antes q naciera pero no. Vi un documental del N.G y realmente es aterrador ver el grado de desconocimiento que habia del accidente mismo, del daño que estaba produciendo y (peor) de como frenar el problema... y escalofriante ver como mandaban weones a limpiar, armar el covertizo y todo eso...

en el mismo doc se mencionaba que recien con la cagada esa los gobiernos se dieron cuenta de la amenaza real que tenia el comenzar una guerra atomica...

2:29 AM  
Blogger Nervio said...

Pero la vida se habre camino, a lo mejor se acaban los hombres, dificilmente acabaran con la vida.

5:05 PM  
Blogger tombrad said...

¡Pero si la gente se muere igual con o sin enfermedades! ¿que importa que mueran algunos millones de SIDA? los que se mueren en Africa por falta de medicinas son equiparados por los que se mueren en USA por accidentes del tránsito, es todo una paja. La única especialidad médica que debiera existir es la anestesiología, el resto no sirve para nada

10:46 PM  
Blogger Andres Hernando said...

Melin,

Así es, la respuesta fue menos racional de lo que se podía esperar, pero también es cierto que las predicciones de los efectos del accidente fueron mucho más pesimistas de lo que se ocurrió después, aún para un accidente mal manejado como fue Chernobyl.

En cuanto a los tipos que apagaron el incendio, construyeron el cobertizo, etc... Ellos sabían bastante bien a lo que iban y aún así fueron. Creo que son los únicos individuos en que puedo pensar cuando la palabra héroe me viene a la cabeza.

Y en cuanto a tu edad... No seas así. Este año tenía una alumna que se saltó un año de colegio y entro a Harvard con puntaje perfecto. Tiene 16 años... 16 años!!! Nació en 1990!!! No hay salud!!!

Nervio,

Eso es exactamente a lo que me refiero. Mientras haya vida, hay esperanza para la inteligencia. Tal vez no la inteligencia humana, pero para alguna otra forma de inteligencia, para alguna otra forma de materia consciente de sí misma que pueda sucedernos... La vida ya ha demostrado que, con suficiente tiempo, es capaz de lograr maravillas.

Tal vez la 'inteligencia' sea un accidente, tal vez es inevitable, como sea, mientras haya vida cualquier forma de vida y tiempo, habrá esperanza.

Tomás,

La medicina o su ausencia me tiene sin cuidado (los médicos son todos unos tránsfugas, ¿hasta cuándo tengo que repetírtelo?) lo importante es que, aunque matar a un ser humano, a un animal o a incluso a una especie parece fácil... parece que terminar con toda la vida, ya sea por calentamiento global, radiación, o lo que sea, es mucho más difícil de lo que pensábamos. Y me hace sentido, la tierra es un sistema demasiado grande como para que sus equilibrios sean tan inestables como los Greenpeace parecen creer.

Saludos,
AHG.

5:47 PM  

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