martes, mayo 23, 2006

Tres cualidades que no tengo... (Parte 3)




El Motivador

Gregory Mankiw fue durante dos años el jefe de asesores económicos de George W. Bush. Cuando le preguntaron cuál era la característica principal de Bush por la que era presidente, su respuesta fue una lección de lo que es el ser político...

George W. Bush, o "dubbya" para los amigos, nació en una familia rica que, desde hace mucho, se dedica a la política como principal ocupación. Georgie boy nunca fue el alumno aventajado de su clase, ni siquiera de su familia, no destacó en los estudios ni en los deportes pero siempre fue un gran motivador y movilizador --en su época escolar, era parte del equipo de Cheerleading (!?).

En Yale hizo su concentración (en EEUU cuando uno entra a la Universidad por primera vez es para obtener un grado académico de bachiller --equivalente en Chile a la licenciatura-- que se obtiene concentrando ramos en un área específica, si uno desea ser profesional, entonces tiene que volver a ingresar a la Universidad --muchas veces a una distinta-- para conseguir el título profesional deseado. Mucha gente se queda sólo con el grado de Bachiller) en historia y luego, entro a la escuela de negocios de Harvard dónde obtuvo un MBA.

Producto de esta formación, Bush tiende a desconfiar de los números y de los modelos. El piensa mejor en términos de historias, dónde las causas y los efectos son enunciados pero no necesariamente examinados en profundidad, cualquier correlación es establecida casualmente y la rigurosidad viene por el lado de presentar todas las interpretaciones y no por el de descartar implicancias irrelevantes. En esta situación, Mankiw, que es casi el extremo opuesto del análisis empírico, llegó a la conclusión que los dos años de trabajo como jefe del CEA (Council of Economic Advisers, Consejo de Asesores Económicos de la Presidencia) se le harían muy largos... ¿Cómo es que éste tipo llegó a presidente? Se preguntó Mankiw. La respuesta, la tuvo veinte minutos más tarde, en el primer consejo ampliado al que asistió.

Cuenta Mankiw que, en estas reuniones, cada Ministro o Secretario va acompañado de hasta cuatro personas: una secretaria personal y tres asesores. El ministro se sienta a la mesa, las secretarias detrás y luego siempre hacia atrás, en anillos concéntricos, los distintos esbirros en orden de importancia (de modo que el más quiltro es el que termina con la espalda pegada a la muralla). Se discutía, según Mankiw, en esa ocasión, parte de la legislación agrícola norteamericana (que es un caos de subsidios), y alguien tocó el tema de la reducción parcial de los subsidios que recibe la producción de jarabe de maíz con alto contenido de fructosa. Entonces Bush hizo algo que sorprendió a todos los que participaban de éste tipo de reuniones por primera vez: le habló no al ministro de agricultura, no a la secretaria, ni al primer, ni al segundo asesor, sino al tipo de más atrás, el que tenía la espalda pegada a la pared y le dijo: "What do you think about this, Jimmy? And, by the way, send my regards to Lorna." (¿Qué piensas de esto, Jimmy? Y, a propósito, saluda a Lorna de mi parte).

Eso es lo que hace a George W. Bush un gran político (porque por imbécil que lo encuentre, debo reconocer que el tipo es un genio cuando se trata de conseguir lo que quiere). No sólo le habló al tercer esbirro, sino que recordó su nombre y el de su esposa y, más aún, según Mankiw, Jimmy es un experto en el tema de los subsidios y, además su familia es del MidWest, es decir, de la zona que más produce maíz y, por lo tanto, de las más afectadas por el tema que se discutía. Es decir, no sólo le preguntó su opinión a un individuo al que normalmente nadie le hablaría en una reunión como esa, aún más, le preguntó su opinión al tipo correcto. Es decir, Bush tenía en la cabeza no sólo el nombre del individuo y el nombre de su esposa sabía, además, cuáles eran sus competencias.

Por supuesto, todo es un golpe de efecto (no me cabe mucha duda que, rato antes, alguien le había "soplado" quién era Jimmy, cómo se llamaba su esposa y a qué se dedicaba), lo relevante es que este golpe de efecto tiene un poder fidelizador muy grande. Puede que Jimmy esté en desacuerdo con Georgie Boy en muchas cosas, muchas veces. Pero de lo que no me cabe duda, es de que estará dispuesto a sacarse la cresta trabajando por apoyar y cooperar con el presidente que, en esa discusión particular y cuando nadie lo esperaba, le preguntó por su nombre del tema que é sabía... y le mandó saludos a su esposa.

2 Comments:

Blogger tombrad said...

Sea preparado o espontáneo, creo que la cosa va un poco más allá de un puro show motivacional. Hay muchas formas de motivar los equipos: con preocupación, lisonjas, dinero, castigos, metas pero lo importante es si ponen el foco en las elites o en la gente común.

Los políticos casi por genética tienden a entenderse entre elites y considerar a la gente común como una especie de niños -que tienen el deber de guiar y cuidar- pero todas las decisiones las hacen pensando en el efecto de las elites, no necesariamente económicas, pueden ser políticas, sindicales o lo que sea, pero siempre se entienden entre jefes.

Reagan también tenía esa empatía y confianza hacia la gente común que la mayoría va perdiendo cuando entra a la universidad y se va desarrollando con "gente como uno". Yo me acuerdo cuando pasé por USA el 83 tenía super mal concepto de Reagan (yo era una especie de comunacho entonces) y conversando con una señora mexicana me dijo "el señor Reagan es un buen hombre". Me echó a perder el esquema porque lo veía como un cowboy imperialista y arrogante.

Creo que Bush también tiene esa empatía con los "alternativos", los "sin corbata", "de a pie" que es instintiva en los que no han tenido gran desempeño académico. Y a veces le achuntan medio a medio.

11:46 PM  
Anonymous Anónimo said...

Wonderful and informative web site.I used information from that site its great.
» » »

4:50 AM  

Publicar un comentario

<< Home