Lo Justo, lo Legal y lo Correcto.
Viendo el Blog de Bradanovic entre sus desvaríos etílicos habituales, plantea una pregunta bastante interesante... ¿Qué es la justicia? ¿Qué es lo justo?
Por supuesto, la pregunta es más vieja que el hilo negro (más vieja que la injusticia diría mi padre). Y materia de mucho interés para los filósofos morales desde el principio el de la profesión. De hecho, uno de los cursos más populares de Harvard para alumnos de pregrado se llama Justice y se trata, precisamente, de estudiar el concepto desde la perspectiva filosófica.
En cualquier caso, la pregunta del Tío Pela'o (y más específicamente, su respuesta) me hizo acordarme de un caso que me tocó ver hace poco que creo que ilustra a la perfección una de las cosas para mí más sorprendentes de la sociedad estadounidense: cómo lo normado, es decir, lo legal determina lo que la gente considera correcto, sin someterlo a más análisis que el del derecho.
La historia es más o menos así: Una pareja Californiana arrendó una casa en el segundo piso de un edificio de dos pisos que, en el pasado, fue una sola casa (no es poco común este tipo de evoluciones en las zonas más densas y caras de EEUU: una familia rica se construyó una casa enorme hace un par de siglos, luego se mudaron y dueños posteriores subdivideron la construcción transformando cada piso en una casa independiente).
El asunto es que, al enterarse de una pareja de amigos que buscaba casa, los recomendaron con el Landlord del edificio y éste le arrendó a la segunda pareja la casa del primer piso.
Pasó el tiempo, y los del segundo piso ganaron su buen resto de plata y decidieron comprar la casa. En realidad, compraron el edificio completo con la idea de volver a integrar ambos pisos en una sola mansión, como fuera originalmente. Y así empezaron los problemas, porque, para hacer eso, necesitaban que los amigos que vivían en el primer piso abandonaran la casa.
California es el único estado de Estados Unidos que es más socialista que Massachusetts y, como tal, tiene leyes bastante leoninas respecto a los derechos de propiedad y habitación. En la práctica, conseguir unilateralmente que un arrendatario abandone la casa que arrienda es punto menos que imposible sin demostrar ante una corte que violó gravemente el contrato de arriendo. Entonces, cuando le dijeron a sus amigos a los que habían ayudado a conseguir el arriendo, que este ya no iba más y que debían abandonar el departamento, la respuesta de estos fue bien simple: make us.
Cuento corto, la pareja dueña de la casa terminó pagándole a sus arrendadores para que dejaran la casa que arrendaban. Y el pago no fue menor: arriba de US$50,000 algo así como veinte meses de arriendo.
Comentando el caso con amigos y conocidos, la opinión entre Chilenos era unánime, con esos amigos, quien quiere enemigos y, hay que ser muy desconsiderado para exigir que tus supuestos amigos te paguen por terminar un contrato de arriendo que ellos te ayudaron a conseguir cuando no tenías donde vivir. Injusto es de los adjetivos más suaves que he escuchado para describir la situación.
Los gringos, por otra parte, opinan exactamente lo contrario: Los arrendadores estaban en su derecho legal a exigir indemnización por abandonar el departamento que arrendaban. Habría sido injusto que renunciaran a su derecho.
Y este ejemplo aplica a muchas otras situaciones. Los gringos de verdad sienten que si tienen un derecho estipulado por ley (y pueden explotarlo de alguna forma) este debe ser explotado y es correcto que sea explotado. Lo que lleva a asuntos de lo más curioso: por que si en lugar de California toda la historia hubiese ocurrido en Texas, los dueños de casa habrían tenido el derecho legal de sacar a los barzas del primer piso a balazos después de avisarles con 30 días de anticipación que el arriendo se acababa... Y si lo hubiesen hecho, los gringos todavía habrían encontrado que, por ser lo legal en ese estado, habría sido lo justo y lo correcto. De alguna forma, la ambigüedad inherente en tener sistemas legales paralelos por estado permea a la percepción moral de los gringos. Y estos optan por simplificarse la vida y decir, simplemente, que lo justo, lo legal y lo correcto se determinan, en general, en el mismo documento.
Por supuesto, la pregunta es más vieja que el hilo negro (más vieja que la injusticia diría mi padre). Y materia de mucho interés para los filósofos morales desde el principio el de la profesión. De hecho, uno de los cursos más populares de Harvard para alumnos de pregrado se llama Justice y se trata, precisamente, de estudiar el concepto desde la perspectiva filosófica.
En cualquier caso, la pregunta del Tío Pela'o (y más específicamente, su respuesta) me hizo acordarme de un caso que me tocó ver hace poco que creo que ilustra a la perfección una de las cosas para mí más sorprendentes de la sociedad estadounidense: cómo lo normado, es decir, lo legal determina lo que la gente considera correcto, sin someterlo a más análisis que el del derecho.
La historia es más o menos así: Una pareja Californiana arrendó una casa en el segundo piso de un edificio de dos pisos que, en el pasado, fue una sola casa (no es poco común este tipo de evoluciones en las zonas más densas y caras de EEUU: una familia rica se construyó una casa enorme hace un par de siglos, luego se mudaron y dueños posteriores subdivideron la construcción transformando cada piso en una casa independiente).
El asunto es que, al enterarse de una pareja de amigos que buscaba casa, los recomendaron con el Landlord del edificio y éste le arrendó a la segunda pareja la casa del primer piso.Pasó el tiempo, y los del segundo piso ganaron su buen resto de plata y decidieron comprar la casa. En realidad, compraron el edificio completo con la idea de volver a integrar ambos pisos en una sola mansión, como fuera originalmente. Y así empezaron los problemas, porque, para hacer eso, necesitaban que los amigos que vivían en el primer piso abandonaran la casa.
California es el único estado de Estados Unidos que es más socialista que Massachusetts y, como tal, tiene leyes bastante leoninas respecto a los derechos de propiedad y habitación. En la práctica, conseguir unilateralmente que un arrendatario abandone la casa que arrienda es punto menos que imposible sin demostrar ante una corte que violó gravemente el contrato de arriendo. Entonces, cuando le dijeron a sus amigos a los que habían ayudado a conseguir el arriendo, que este ya no iba más y que debían abandonar el departamento, la respuesta de estos fue bien simple: make us.
Cuento corto, la pareja dueña de la casa terminó pagándole a sus arrendadores para que dejaran la casa que arrendaban. Y el pago no fue menor: arriba de US$50,000 algo así como veinte meses de arriendo.
Comentando el caso con amigos y conocidos, la opinión entre Chilenos era unánime, con esos amigos, quien quiere enemigos y, hay que ser muy desconsiderado para exigir que tus supuestos amigos te paguen por terminar un contrato de arriendo que ellos te ayudaron a conseguir cuando no tenías donde vivir. Injusto es de los adjetivos más suaves que he escuchado para describir la situación.
Los gringos, por otra parte, opinan exactamente lo contrario: Los arrendadores estaban en su derecho legal a exigir indemnización por abandonar el departamento que arrendaban. Habría sido injusto que renunciaran a su derecho.
Y este ejemplo aplica a muchas otras situaciones. Los gringos de verdad sienten que si tienen un derecho estipulado por ley (y pueden explotarlo de alguna forma) este debe ser explotado y es correcto que sea explotado. Lo que lleva a asuntos de lo más curioso: por que si en lugar de California toda la historia hubiese ocurrido en Texas, los dueños de casa habrían tenido el derecho legal de sacar a los barzas del primer piso a balazos después de avisarles con 30 días de anticipación que el arriendo se acababa... Y si lo hubiesen hecho, los gringos todavía habrían encontrado que, por ser lo legal en ese estado, habría sido lo justo y lo correcto. De alguna forma, la ambigüedad inherente en tener sistemas legales paralelos por estado permea a la percepción moral de los gringos. Y estos optan por simplificarse la vida y decir, simplemente, que lo justo, lo legal y lo correcto se determinan, en general, en el mismo documento.

3 Comments:
Algo de esto noto tambien en los kanuks, si en este pais empezara una revolucion los tipos pedirian el libro de reglas :-/
El problema es entre la conveniencia social (o del Estado) y la personal que no siempre coinciden. Al estado le conviene que todos acaten las leyes, justas o no. Al individuo o a subgrupos les conviene acatar solo ciertas leyes.
El estado crea entonces todo un sistema de adoctrinamiento para identificar las leyes con "lo bueno", en los países donde esta coincidencia leyes=conveniente es mayor (USA por ej.) el estado tiene más éxito en concientizar a la gente que en otros lados (Africa, Oriente A. Latina).
Por eso que en el sur vivimos en países llenos de revoluciones, patadas de tablero y poco respeto por la ley (Mexico, Bolivia, Argentina por ej.), porque las leyes son malas y no conviene respetarlas.
En ese sentido yo decía que lo justo es lo que nos conviene y viceversa
Jajaja le mostre el ejemplo a un amigo canadiense que esta aprendiendo espanniol y se enojo
XD
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