viernes, marzo 05, 2010

Don Ricardo...

Acabo de leer en Twitter la siguiente reflexión "Yo era de los que ni siquiera saludaba al conserje, pero él fue el primero en tenderme una mano esa noche" bueno, no es mi caso... Aunque he insistido para que mi mujer haga lo mismo, soy el único de la familia que se sabe el nombre de todos nuestros conserjes y nocheros, siempre los saludo y a todos les pregunté como les fue con el temblor en sus casas. A todos menos a uno...

La noche del terremoto estaba de nochero Don Ricardo. Cuando llegué al primer piso a mirar cómo estaba el edificio (no es que sepa mucho de estructuras, pero reconozco una rotura de mampostería de una grieta) Don Ricardo fue el primero en hablarme. Luego, durante la noche, Don Ricardo se paseó por todo el edificio ayudando vecinos que decidían irse, cortando el agua de departamentos donde se rompieron cañerías por termos que salieron a caminar, etc. Al lado de la puerta de mi departamento, justo al frente de la puerta que da acceso a los medidores de agua, hay una mancha de sangre: Don Ricardo se rompió la rodilla con un alambre al cerrar la llave de paso del departamento de enfrente que producto de una rotura estaba inundando el piso de más abajo...

A pesar de todo esto, no le he dado las gracias a Don Ricardo por su trabajo esa noche. ¿Por qué? Bueno, porque no he vuelto a verlo. Dos días después del terremoto explotó un aneurisma en el cerebro de Don Ricardo y, desde entonces, está hospitalizado en el instituto de neurocirugía. Dos días le peleó Don Ricardo a la muerte y ayer fue operado del cerebro. Aparentemente, todo salió bien, habría recuperado la conciencia y reconocería a los suyos. Acá en el edificio los vecinos nos pusimos de acuerdo y aportamos algún dinero para ayudarle a solventar sus gastos mientras se recupera. Me da vergüenza no haber sido yo el que comenzó la campaña.

En fin, cuando vuelva Don Ricardo le voy a dar las gracias por todo lo que hizo esa noche... por ahora, taparé la mancha de sangre frente a mi puerta con el limpiapiés. No se le vaya a ocurrir a alguien limpiarla.

1 Comments:

Blogger LiRio said...

Para los que vivimos solos, no sabernos los nombres sería una torpeza, quizás las soledad nos hace estar más cocientes de que son ellos, los que en algún momento nos pueden salvar la vida... y el único que llegará si gritamos!!!

... para los budistas todas las cosas que pasan, son parte de un plan de aprendizaje... y cuando uno no aprende la lección, la vida inevitablemente nos pone la prueba otra vez y más dura.
... y lo que me gusta de esa idea, es que tus vecinos, la pasaron :)

2:52 PM  

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