martes, diciembre 22, 2009

Mi voto el 17 de Enero.


Mucha gente me ha preguntado ¿Cómo vas a votar por Walt Disney el 17 de Enero? Por lo mismo, he decidido crear el facsímil para que vean como. En caso que se lo estén preguntando, me demoro menos de un minuto en hacerla (tiempo permitido por ley para permanecer en la cámara secreta) y pienso llevar una goma de borrar en el bolsillo por si me equivoco.

Ahora... Si quieren saber porqué voy a votar por Walt Disney, entonces ¡formulen bien la pregunta!

Ah! En caso que no lo sepan, este voto cuenta como nulo.

viernes, diciembre 18, 2009

Chile en la OCDE: Después de los Abrazos

Cuánto impacto tenga esta noticia en el desarrollo futuro de Chile depende fundamentalmente de nosotros, de nuestra capacidad de adoptar las prácticas que promueva el foro, de ser receptivos ante sus sugerencias y de atrevernos a implementar las sugerencias que recibamos

(Columna publicada en El Mostrador, 18 de Diciembre de 2009)

El ingreso de Chile a la OCDE se ha comparado a una invitación a participar en un club ultra exclusivo, a recibir un certificado de “país grande” o con una clasificación al mundial. Lo cierto es que no es ninguna de esas cosas. Es un club, cierto, pero no es tan exclusivo y no certifica nuestra mayoría de edad. Sí reafirma que Chile es un país comprometido con la democracia, el desarrollo, la transparencia y el libre comercio. Y que, además, satisface los estándares del foro sobre buenas prácticas, instituciones, generación de estadísticas, gobiernos corporativos y secreto bancario, entre otros.

Ciertamente, aunque la analogía es fácil de entender en medio de la euforia por nuestra clasificación a Sudáfrica, lo cierto es que entrar a la OCDE no es como clasificar a un campeonato mundial de fútbol. Esta última metáfora es particularmente desafortunada puesto que sugiere competencia. Tanto es así que inmediatamente algunos comenzaron a sugerir que Chile debería “prepararse para jugar de igual a igual” o “tratar de pasar a segunda ronda” o, al menos, “ganar un partidito”. Lo cierto es que la OCDE no se trata de competencia sino de cooperación. Es un foro donde se estudian, analizan y sugieren mecanismos y políticas que permitan a cada país fortalecerse y superar sus debilidades. En este sentido, entrar a la OCDE es de primera importancia no por lo que certifica en términos del camino recorrido sino por las oportunidades que representa en términos del camino que podemos comenzar a recorrer.

La OCDE representa una enorme oportunidad para adoptar las mejores prácticas en términos de diseño y evaluación de políticas públicas al mismo tiempo que otorga el acceso a paneles de expertos del más alto nivel que generarán sugerencias en áreas tan variadas como macroeconomía, finanzas, educación, innovación y desarrollo sustentable.

Publicaciones recientes de la OCDE incluyen, por ejemplo, guías sobre el mejoramiento y la transparencia de sistemas tributarios, análisis de las potencialidades de desarrollo de las regiones chilenas y un estudio en profundidad sobre el sector educacional superior chileno. Este último correctamente identifica el problema de la falta de equidad en el acceso a la educación superior (por nivel de ingreso y género) como el principal desafío que Chile debe solucionar en su ruta al desarrollo y entrega variadas recomendaciones para avanzar en la dirección de asegurar que todos los jóvenes talentosos tengan posibilidades de asistir a una institución de educación superior.

En esencia, entonces, el ingreso a la OCDE no tendrá un impacto inmediato en nuestra calidad de vida más allá de la mejora natural en nuestro ego al ser los primeros aceptados en nueve años y los primeros que completaron el proceso de los cinco países que fueron invitados en 2007. Lo cierto es que cuánto impacto tenga esta noticia en el desarrollo futuro de Chile depende fundamentalmente de nosotros, de nuestra capacidad de adoptar las prácticas que promueva el foro, de ser receptivos ante sus sugerencias y de atrevernos a implementar las sugerencias que recibamos y que estarán, por su propia naturaleza, enfocadas a objetivos de plazos más largos que los que típicamente considera nuestro ciclo político.

La entrada a la OCDE no es tanto la salida de un proceso de desarrollo sino la entrada a una nueva etapa que, si sabemos aprovechar, nos dará el impulso final para alcanzar a las otras naciones miembros en términos de ingreso y desarrollo. De nosotros se requiere la voluntad de aprovechar las oportunidades que se nos presenten. Después de la hora de los abrazos, viene la hora del trabajo duro.

jueves, diciembre 17, 2009

Jornada Escolar Completa: El Transantiago... 10 años antes.

“Si queremos calidad en nuestra educación, necesitamos más tiempo de nuestros alumnos en clases; más tiempo para que los profesores trabajen en los aspectos pedagógicos y de reforma curricular; más tiempo para actividades de apoyo al trabajo y recreación de los alumnos…”

Así anunciaba el presidente Frei el 21 de mayo de 1996, la creación de la Jornada Escolar Completa (JEC). Hoy, un alumno de un colegio público o particular subvencionado pasa un 35% más de tiempo en la sala de clases que el alumno promedio del club de los países ricos de la OCDE.

Llama la atención lo lacónico del anuncio que comunicaba al país una de las reformas educacionales más importantes de las últimas décadas. Más aún, debe llamar a reflexión la vaguedad con que se enuncian sus propósitos y cómo, al menos en apariencia, algunos resultan sospechosamente contradictorios: si se pretendía apoyar las actividades de recreación, ¿no debieron exigirse más horas extra en actividades recreativas en lugar de en clases?

Trece años después de este anuncio, ¿dónde estamos? Lamentablemente, no muy lejos. Evaluaciones serias disponibles dicen que los alumnos de colegios con JEC han mejorado marginalmente sus puntajes SIMCE en lenguaje. En matemáticas o ciencias, no hay beneficio alguno. En el área recreativa, quedémonos con la voz de los pingüinos que señalan que la JEC ha sido, solo “más de lo mismo”.

En los retornos indirectos, hay cierta evidencia que las madres de los niños que van más horas al colegio tienen entre un 3 y 4.5% más de probabilidades de entrar al mercado laboral, lo que tiene un efecto significativo en ayudar a algunas familias a salir de la pobreza. Hoy niños y adolescentes pasan más tiempo en el colegio y menos en la calle, lo que podría tener un efecto en la delincuencia juvenil pero no contamos con una evaluación de este aspecto de la reforma. En definitiva, sospecho que los retornos han sido modestos.

¿Qué hay de los costos? La JEC genera costos de dos formas: los colegios debieron invertir en infraestructura para implementar el programa y, para mantener los mismos alumnos más tiempo en el colegio haciendo “más de lo mismo”, se requieren más profesores, inspectores, etc. que se financian con una subvención más alta. Una estimación simple pero conservadora arroja que se han gastado del orden de 5.000 millones de dólares en la JEC desde 1998 y que se seguirá gastando, en valor presente, el equivalente a 9.000 millones más. En total, 14.000 millones de dólares, casi tres veces lo que costará el Transantiago hasta el 2014. ¿No podría haberse hecho algo mejor por la educación de nuestros niños con esos recursos? Posiblemente, pero nunca lo sabremos.

La JEC es otra oportunidad desperdiciada, otro paso perdido en el camino por proveer una educación de calidad a nuestros jóvenes y niños. ¿No habría sido mejor destinar parte de los recursos a investigación seria, con trabajo de campo e implementaciones piloto que permitieran evaluar y diseñar mejor la política antes de generalizarla? A lo mejor habríamos aprendido algo y producido realmente un cambio cualitativo en la educación. Tampoco, como comprobaríamos menos de una década más tarde, se aprendió la lección respecto a la necesidad de diseñar y evaluar convenientemente políticas públicas masivas de alto impacto.

jueves, diciembre 10, 2009

Cristianismo es...

"...the belief that a cosmic Jewish Zombie who was his own father can make you live forever if you symbolically eat his flesh, drink his blood, and telepathically tell him you accept him as your master, so he can remove an evil force from your soul that is present in humanity because a rib-woman was convinced by a talking snake to eat from a magical tree... It makes perfect sense"

(...la creencia que un zombie cósmico judío, que fue su propio padre, puede hacerte vivir para siempre si simbólicamente te comes su carne, te tomas su sangre y telepáticamente le dices que lo aceptas como maestro, de forma que pueda remover de tu alma una fuerza maligna que está presente en toda la humanidad porque una mujer-costilla dejó que una serpiente parlante la convenciera de comer el fruto de un árbol mágico... Tiene todo el sentido del mundo.)